El origen de esta fuente hay que relacionarlo con una leyenda religiosa referida a un milagro producido a la Santa andariega.
Cuenta la leyenda que, Sta. Teresa, acompañada por otras Madres Carmelitas, viajaba desde Salamanca a Alba por la Vía de la Plata, cuando les sorprendió una tormenta, se les hizo de noche y se extraviaron.
Una lejana luz las orientó hasta que se aproximaron a un joven con una antorcha que desapareció dejándolas en el camino junto a un manantial donde bebieron y continuaron su viaje a la Villa Ducal.
En la actualidad una fuente con una imagen de la Santa en una pequeña hornacina, recuerda el lugar donde se produjo el milagro.